ni que tanto de lo que ocultamos esta realmente escondido
uno cuando decide ser un hombre de palabra sabe sacrificar
no solo lo que vale la pena sino aquello en lo que se le iba la vida
entonces las vueltas alrededor de los arboles estacionados
buscar en la memoria ese abrazo que se quedo impregnado
de otro amor, uno mas ligero y aromático. Pequeño para quererlo poco,
alegre para saber recordarlo y sabroso porque ya empezó la cuaresma
y en el pecado se me va la concurrencia de corazones
que aunque digan que no tengo ni uno completo, ayer
cuando de la maleta sacaba unos pantalones viejos
los mire a todos pequeñísimos, pero aun todos completitos
y me da gusto verlos de vez en cuando quietecitos
a la espera, como viven los tantos corazones de un poeta.
– Sereno ®


3 comentarios:
eey. este quedo muy.muy bnn (:
mira nada más, has querido escribir de otro modo... o puede que sean mis figuraciones, me gustó tu texto
saludos a ti y a la tia =)
No hay que sacrificarlo todo tan solo por ser hombre de palabra, no debe ser sacrificio, solo un cambio de vida..
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